En Kenia han visto la victoria de Obama como el triunfo de un hijo de la tierra y el comienzo de una nueva era en las relaciones con África. Pero Obama es el producto de una cultura distinta.
El Ministerio de Asuntos Exteriores español ha tenido que hacer un despliegue diplomático en Gambia para lograr la liberación de dos turistas españoles, acusados de hacer proposiciones deshonestas a dos taxistas.
Un reciente programa llevado a cabo por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y cuatro organizaciones más ha conseguido reducir drásticamente las muertes por sarampión en África.
Los partidarios sostienen que mientras África esté fragmentada en pequeños Estados será débil y no podrá tener un papel importante en negociaciones internacionales.