Novela juvenil ambientada en el conflicto palestino-israelí que alterna dos historias paralelas y sigue la evolución de una adolescente idealista que aspira a ser periodista.
La autora aborda problemas actuales de la adolescencia con estilo ágil, pero el peso del mensaje, ciertas incoherencias de los personajes y los finales alternativos debilitan la fuerza narrativa del conjunto.
Una adolescente atrapada entre la guerra, el móvil y el miedo a decidir. Breve, intensa y conmovedora, esta novela conecta con las inquietudes reales de los jóvenes.
Una novela que retrata un verano adolescente lleno de enredos románticos y conflictos familiares, pero queda atrapada en estereotipos y una narrativa repetitiva.