A traves de su correspondencia, una antigua alumna con cáncer terminal reflexiona con la ayuda de su profesor sobre la muerte y la forma en que se ha visto a lo largo de la historia de la filosofía.
Ante los riesgos que tiene el poder predictivo de la IA para la libertad humana, reivindica la responsabilidad moral y la vuelta a valores humanísticos.
La autora recuerda sus años de matrimonio con el escritor Paul Auster, en una conmovedora elegía íntima y familiar donde también hay espacio para las reflexiones literarias.
Marina explica el funcionamiento psicológico de la recompensa y defiende que la educación es el mejor camino para evitar las numerosas adicciones de hoy.
El autor recuerda el ambiente obrero y anarquista en las fábricas textiles de Barcelona, donde trabajó, y el estallido de la Guerra Civil, en la que participó activamente.