Un reciente congreso en México ha servido para mostrar un ideal de virilidad positivo, con buenas intenciones e intuiciones, aunque necesitado de maduración y de concreción.
En el documento “Quo vadis, humanitas?”, la Comisión Teológica Internacional identifica aspectos deshumanizadores de corrientes que priorizan el desarrollo tecnológico.
A través de la literatura de la época, la autora analiza el rol de la mujer en el siglo XIX, constreñido por una cierta “moral doméstica” y por convenciones sociales.
Los miembros de la generación Z, incluidos los varones, son más propensos a identificarse como feministas, pero también más dados a defender determinados roles tradicionales.
Desde la óptica del personalismo, y en diálogo con Karol Wojtyła y otros autores contemporáneos, el autor ofrece un valioso acercamiento a la moral práctica.
En una época marcada por el cansancio emocional, la presión por sentirse bien y el récord en consumo de ansiolíticos, es preciso transmitir a los jóvenes que la frustración es parte del proceso de crecer.
Donald Trump ganó las elecciones de 2024 uniendo a su electorado en torno a un enemigo común (el progresismo “woke”) y a la promesa de devolver la grandeza a América. Ahora comienzan a producirse tensiones y abandonos entre quienes lo apoyan.