Aunque en el referéndum triunfe el “sí” a la independencia, Sudán Meridional aún tendrá que afrontar una serie de problemas importantes para constituirse como nación.
“Los cristianos que habitan en el norte tendrán que tomar la decisión de emigrar al sur o de quedarse siendo conscientes de que su vida no será nada fácil”.
Numerosos países africanos están celebrando los 50 años de su independencia. Es un buen momento para observar el balance de los logros y las frustraciones que hacen los propios africanos.
Aprobada en referéndum con casi el 70% de los votos, la nueva Constitución reconoce más derechos, pero también contiene cláusulas que pueden desvirtuar el respeto a la vida naciente y el matrimonio.
Préstamos a bajo interés, apertura comercial y construcción de infraestructuras son las promesas hechas por China para reforzar su presencia y su cooperación en el continente africano.
Los emigrantes africanos dan a sus países de origen más dinero que las naciones ricas en ayuda al desarrollo, pero esos recursos no se aprovechan para impulsar el crecimiento.
El sínodo de los obispos de África, que se desarrolla en Roma del 4 al 25 de octubre, bajo los temas de reconciliación, justicia y paz, ofrece una oportunidad para reflexionar sobre los conflictos que dividen al continente.
No es raro que los presidentes africanos tiendan a perpetuarse en el poder. Pero como nadie es eterno, algunos se perpetúan post mortem en sus descendientes. El caso más reciente es el del líder libio Mu’ammar al-Gaddafi, que acaba de designar heredero.
Los líderes africanos no han quedado indiferentes ante el discurso pronunciado por Obama en Ghana, con su mensaje de que el desarrollo depende del buen gobierno.
A pesar del continuo flujo de ayuda extranjera de los países ricos, África no despega. Algunos empiezan a plantearse si no sería mejor ir reduciendo la ayuda y buscar otros modos de estimular el desarrollo.
Los efectos de la crisis se están haciendo sentir por la caída de la demanda de materias primas con el consiguiente descenso de los precios y de los ingresos para los países productores africanos.
Un año después de la ola de violencia que siguió a las elecciones presidenciales, el acuerdo alcanzado luego para el reparto del poder ha logrado evitar los choques, aunque los problemas siguen ahí.