Philémon Muamba Mumbunda
Como en otros momentos de la historia de este país, los obispos median desde hace tres meses para un relevo pacífico del presidente Kabila.
Varios países sufren convulsiones políticas por la obsesión de sus presidentes de perpetuarse en el poder.
La degradación de la naturaleza se achaca a menudo al imperio de la técnica. Pero en ciudades de países pobres, como Kinshasa, el deterioro se debe más bien a las carencias de la población y a la inacción del Estado.
Como otros líderes africanos, el presidente Kabila maniobra para obtener un tercer mandato, aunque la Constitución lo prohíbe.
R.D. del Congo es uno de los futuros países emergentes. Pero para que así sea, hace falta una verdadera planificación del desarrollo.
Los partidarios sostienen que mientras África esté fragmentada en pequeños Estados será débil y no podrá tener un papel importante en negociaciones internacionales.
Kinshasa. El 15 de enero recibió cristiana sepultura el arzobispo de Kinshasa, cardenal Frédéric Etsou Nzabi Bamungwabi, de 76 años, que quedará en la memoria como un gran artífice de la paz en la R.D. del Congo. Las autoridades políticas y representantes de todas las confesiones religiosas asistieron a la ceremonia, en un día que fue declarado no laborable.

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