Tras el éxito de Cometas en el cielo, el escritor afgano vuelve a tomar la trágica historia reciente de su país como escenario de una novela, esta vez centrándose en la situación de las mujeres bajo los talibanes.
En los modelos educativos occidentales, y también en la sociedad, especialmente a partir de mayo del 68, se ha impuesto una concepción utópica y romántica que ha idealizado las posibilidades de los alumnos y ha minusvalorado los conflictos educativos. El autor reivindica las ventajas pedagógicas de una educación basada en la seguridad, la claridad, la autoridad y la disciplina.
Umbral ha sido alabado especialmente como renovador del lenguaje literario y periodístico, autor de páginas que han alimentado su leyenda de personaje polémico y provocador.
Este libro, como los anteriores diarios -entre otros, Dominio público y Leña al fuego- contiene reflexiones sobre su vida, la poesía, los libros, la crítica, los amigos, los amores... y los viajes.
La novela es original en su estilo y en su manera de acercarse a un personaje histórico. Sin embargo, la levedad argumental -buscada por su autor- impide adentrarse más en la personalidad de Ravel y en su concepción del arte y de la música.
Ha Jin consigue que su novela sea totalmente verosímil, un certero testimonio de las consecuencias de la guerra de Corea y del modo de vida de un campo de prisioneros.