Dientes de leche

Seix Barral. Barcelona (2008). 382 págs. 20 €.

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En Enterrar a los muertos (ver Aceprensa 29/05), su anterior libro, Ignacio Martínez de Pisón (Zaragoza, 1960) reconstruyó el trágico final de un personaje histórico, José Robles, victima de una purga en el bando republicano durante la guerra civil española. El autor combinaba los ingredientes propios de la novela con el reportaje periodístico y la investigación histórica. En Dientes de leche ha preferido decantarse por la novela, aunque también relacionada con la guerra civil a pesar de que el libro tiene también un valor histórico, pues su protagonista es Raffaele Cameroni, uno de los italianos que llegaron a España en 1937 para luchar con las tropas de Franco.

“Raffaele no era fascista en Italia. Tampoco antifascista, claro. Raffaele era pobre, y sólo por sacar de la pobreza a su mujer y a su hija había aceptado marcharse a hacer la guerra en un país extranjero”. Ya en España, Raffaele se apasiona con la vida militar y con los ideales fascistas, aunque lo suyo es un fuerte apegamiento a las tradiciones italianas más que una postura ideológica. Ingresado en un hospital zaragozano tras un combate, allí conoce a Isabel, una joven voluntaria con la que iniciará una historia de amor que le llevará a asentarse en España después de la guerra.

La novela resulta original, pues el autor se basa en episodios sobre los que no existen muchos testimonios, como la presencia de fascistas italianos en España durante la posguerra. Esta parte es la más interesante y novedosa, lo mismo que la participación de Raffaele en la guerra civil, páginas que, quizás, hubiesen merecido una mayor atención.

Cuando el interés de la novela pasa a sus hijos, el argumento decae bastante, pues se presta demasiada importancia a sucesos que no aportan nada. Mientras que la primera parte es atractiva, la segunda, a pesar de la intriga por el incierto futuro de Raffaele, se hace previsible.

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