Bajo la bandera de la laicidad, en las escuelas públicas francesas no hay enseñanza de la religión. Pero la nueva situación creada por los atentados del 11 de septiembre ha revelado el peligro de la ignorancia sobre los hechos religiosos, y en concreto sobre el islam. Ahora surgen voces en favor de una enseñanza de las religiones para combatir el sectarismo, como propone Henri Tincq, informador religioso de Le Monde (24 octubre 2001).
Dentro de la polémica italiana sobre la financiación pública de las escuelas no estatales, el profesor Dario Antiseri defiende en Avvenire (21 septiembre 2001) que la libertad de enseñanza expresa y favorece una sociedad abierta.
La coexistencia de la enseñanza mixta y de la educación diferenciada por sexos da a las familias mayor posibilidad de elegir, según sus preferencias y las necesidades de sus hijos. Además, diversos trabajos de investigación destacan que entre las escuelas de mejor rendimiento académico están bien situadas las de enseñanza no mixta.