El hotel descrito en la novela de Stefan Zweig es el escenario de un imaginativo juego, protagonizado por el dueño y un joven botones, y filmado con estética “naïf”.
Con los problemas de un adolescente al que su madre trata como si fuera una chica, el director y guionista arma una comedia inteligente, con situaciones que bordean el límite.
Un caso que podría haber firmado Agatha Christie: goteo de asesinatos dentro de un avión en vuelo; todos parecen sospechosos. Buen trabajo de Liam Neeson.
Esta nueva película sobre una institución de monjas para jóvenes “descarriadas” dosifica con habilidad un material pensado para provocar lágrimas, risas e indignación.
La evolución, desde el egoísmo a la generosidad, de un hombre que contrae el sida al principio de la epidemia. Película interesante pero cruda. Oscar al actor protagonista, Matthew McConaughey.