Una judía alemana que sale del campo de exterminio viva pero desfigurada, tras una operación se presenta con un nuevo rostro para intentar recuperar el amor de su marido.
Esta nueva versión del clásico del terror aporta pocas novedades, pero el guion es chispeante y agilísimo, y en los efectos especiales aprovecha bien la tecnología actual.
Como las anteriores entregas de la saga, es un festival de persecuciones y peleas hiperviolentas, no apto para paladares delicados, pero también muy entretenido y a veces hasta divertido.
Otra interesante película sobre alumnos problemáticos que sacan lo mejor de sí mismos cuando se les plantea un reto y se les da confianza, junto con una apología del laicismo francés.
Las vacaciones de un matrimonio en crisis, con sus hijos, forman una tragicomedia familiar con certeras reflexiones pero también con puntos de cinismo.
Moore vuelve a aunar magia y religiosidad en su primer largometraje de animación en solitario con el que ha vuelto a ganar muchos galardones y a optar al Oscar.
Esta película sobre la aventura de unas hormigas para llevar alimento a su colonia combina escenarios naturales con personajes animados, en una simbiosis perfecta.
La adaptación de la novela de Irène Némirovsky queda inevitablemente por debajo del original, pero es una película valiosa, que conserva la mirada profunda de la autora hacia el ser humano.