Película de gran fuerza, concebida como un western, muy bien dirigida e interpretada, pero con una violencia brutal en el último tramo que la desequilibra.
Esta entrega sigue fiel a las anteriores de la serie, cantando y contando pequeñas aventuras del grupo que se embarca en un crucero y acaba en una isla desierta.
No solo terror y zombis: también hay conflictos dramáticos gracias a un buen guion que sorprende con algunos giros. Nuevos episodios de la cuarta temporada a partir del 10 de febrero en Fox.