Aprobada en referéndum con casi el 70% de los votos, la nueva Constitución reconoce más derechos, pero también contiene cláusulas que pueden desvirtuar el respeto a la vida naciente y el matrimonio.
Préstamos a bajo interés, apertura comercial y construcción de infraestructuras son las promesas hechas por China para reforzar su presencia y su cooperación en el continente africano.
Los emigrantes africanos dan a sus países de origen más dinero que las naciones ricas en ayuda al desarrollo, pero esos recursos no se aprovechan para impulsar el crecimiento.
El sínodo de los obispos de África, que se desarrolla en Roma del 4 al 25 de octubre, bajo los temas de reconciliación, justicia y paz, ofrece una oportunidad para reflexionar sobre los conflictos que dividen al continente.
No es raro que los presidentes africanos tiendan a perpetuarse en el poder. Pero como nadie es eterno, algunos se perpetúan post mortem en sus descendientes. El caso más reciente es el del líder libio Mu’ammar al-Gaddafi, que acaba de designar heredero.
Los líderes africanos no han quedado indiferentes ante el discurso pronunciado por Obama en Ghana, con su mensaje de que el desarrollo depende del buen gobierno.
A pesar del continuo flujo de ayuda extranjera de los países ricos, África no despega. Algunos empiezan a plantearse si no sería mejor ir reduciendo la ayuda y buscar otros modos de estimular el desarrollo.
Los efectos de la crisis se están haciendo sentir por la caída de la demanda de materias primas con el consiguiente descenso de los precios y de los ingresos para los países productores africanos.
Un año después de la ola de violencia que siguió a las elecciones presidenciales, el acuerdo alcanzado luego para el reparto del poder ha logrado evitar los choques, aunque los problemas siguen ahí.
En varios artículos recogidos por la revista Mundo Negro (noviembre 2008) se plantea la posibilidad de que el descalabro de los mercados financieros del Primer Mundo logre actuar sobre el más pobre de los continentes a modo de una barrera que proteja los mercados internos y evite la fuga de capitales.
En Kenia han visto la victoria de Obama como el triunfo de un hijo de la tierra y el comienzo de una nueva era en las relaciones con África. Pero Obama es el producto de una cultura distinta.