El retroceso del África subsahariana es excepcional en el mundo y particularmente dramático. La desindustrialización, la crisis financiera de muchos Estados, el deterioro de los servicios públicos básicos, la reducción del peso del continente en el comercio internacional, son aspectos palpables de la marcha atrás. Serge Michailof, que ha trabajado dieciséis años en este continente como experto del organismo que gestiona la ayuda francesa a África, plantea en una entrevista en Le Monde (28-IX-93) algunos cambios que deberían afrontar las élites africanas.
En Nigeria, país líder del Africa occidental, todos parecen querer la democracia, y algunos militares los primeros. El problema para el presidente Babangida es que no encuentra a quién pasarle la pelota. Su frenética búsqueda de una salida de emergencia revela las raíces de la crisis de liderazgo en Africa.