Basada en hechos reales, cuenta la historia del crecimiento del crimen organizado en los suburbios de la ciudad de Río de Janeiro, desde finales de los años sesenta hasta el comienzo de los ochenta, cuando el tráfico de drogas y la violencia impusieron su ley entre la miseria de las favelas.
Nueva aventura de los hijos del matrimonio de espías internacionales Cortez. En esta entrega, toda la familia se encontrará en una misteriosa isla donde no funcionan sus aparatos de espionaje, y habitada por unos extraños seres a los que jamás habían visto antes.
Director: Eduard Cortés. Guión: Eduard Cortés y Piti Español. Intérpretes: José Coronado, Adriana Ozores, Marta Etura, Roberto Álvarez, Adrián Portugal. 103 min. Jóvenes-adultos.
Frank Abagnale Jr. trabajó como médico, abogado y copiloto de una de las grandes líneas aéreas, todo ello antes de cumplir los dieciocho años. También fue un genial falsificador y sus habilidades le otorgaron una plaza en la historia. A la edad de 17 años, Frank Abagnale Jr. se convirtió en el ladrón de bancos de más éxito en la historia de Estados Unidos. El agente del FBI Carl Hanratty dedicó la mayor parte de su tiempo a perseguir a Frank para llevarle ante la justicia, pero Frank siempre estaba un paso por delante, retándole a continuar la caza.
Varsovia, 1939. El pianista polaco de origen judío Wladyslaw Szpilman (Adrien Brody) interpreta un tema de Chopin en la radio nacional de Polonia mientras la aviación alemana bombardea la capital. El régimen nazi ha invadido el país, y como hace en otros países invadidos, lleva a cabo la misma política con respecto a los judíos. Así Szpilman y toda su familia -sus padres, su hermano y sus dos hermanas- se ven obligados a dejar su casa y todo lo que les pertenece para trasladarse con miles de personas de origen judío al ghetto de Varsovia. Mientras Wladyslaw trabaja como pianista en un restaurante propiedad de un judío que colabora con los nazis, su hermano Henryk (Ed Stoppard) prefiere luchar contra los nazis. Pero tres años más tarde, los habitantes del ghetto son trasladados en trenes hacia campos de concentración.