Una excelente miniserie, que no es un mero “remake” de la película de los Coen, y que reivindica la bondad del hombre normal, ahora que la ficción televisiva se ha llenado de antihéroes.
En torno a un bar en los bajos fondos de Nueva York, donde se blanquea dinero de gánsteres, se mueven unos personajes que se van deslizando por la pendiente resbaladiza del crimen.
Unos asesinatos sin resolver sirven para mostrar un fresco social muy expresivo de la China contemporánea, entre un comunismo deshumanizador y un capitalismo corrupto.
Un error judicial deja libre al agresor de la familia del protagonista. El director presenta un caso límite, dando espacio a todos los puntos de vista y suscitando preguntas difíciles.
La serie adapta el libro de Roberto Saviano para dar una visión de la mafia italiana llena de violencia y desprovista de cualquier halo romántico. Los lunes a las 22:30.
Dos espías soviéticos se hacen pasar por un matrimonio norteamericano, pero el amor a sus hijos y entre los dos acaba siendo más fuerte que el fervor ideológico.