Profesores, alumnos y trabajadores de universidades españolas publican un manifiesto en defensa de la libertad religiosa, tras la profanación de una capilla en la Universidad Complutense de Madrid.
La angustia por conseguir plaza para un hijo en la universidad deseada no es una peculiaridad exclusiva de japoneses. En Estados Unidos también se da, cuenta un padre que la ha sufrido.
Acuciadas por los problemas económicos, universidades norteamericanas y británicas han cerrado departamentos humanísticos. Este asunto ha generado un encendido debate e iniciativas concretas en defensa de las humanidades.
En la Universidad de Barcelona un grupo de estudiantes radicales impide la celebración de la Misa en la capilla de la Facultad de Económicas, y las autoridades académicas ceden a las presiones.
El esfuerzo por mantener la propia identidad vale también para las universidades, donde la búsqueda del conocimiento corre el riesgo hoy de verse mediatizada por las demandas del mercado.
Celebra su 50 aniversario la Asociación de Amigos de la Universidad de Navarra, con cuya ayuda ha sido posible construir edificios, dotar becas y financiar proyectos de investigación.
Salvo Francia y Alemania, prácticamente todos los países europeos destinan menos dinero a la enseñanza superior y buscan formas de financiación alternativas, en reacción a la crisis económica.
Universitarios que estudian en Madrid se oponen a que sus colegios mayores sean hechos mixtos. Su postura resulta incomprensible para quienes creen que los jóvenes de hoy no pueden ser así.
Junto con la Institución Libre de Enseñanza, las teresianas contribuyeron decisivamente en las primeras décadas del pasado siglo a ampliar la formación universitaria de las mujeres españolas.
Con los Campus de Excelencia Internacional se pretende destinar una financiación extraordinaria a los mejores proyectos, pero no a los de universidades privadas.