Estrellas como los Jonas Brothers y Hannah Montana triunfan entre el público juvenil. Pero ellos son auténticos transgresores, con unas canciones y una actitud vital atípicas en el mundo del rock.
El sistema de Orquestas Infantiles y Juveniles de Venezuela es una paciente labor que por más de treinta años se ha constituido en un eficaz instrumento para la inclusión social de miles de jóvenes y niños.
Lo curioso de estos eventos es que ya no basta con divertirse sencillamente, sino que hay que asegurar que la diversión va de la mano con la redención del planeta.
En su columna en el diario La Stampa (7 diciembre 2003), la cantante Mina se hace eco de la reciente carta de Juan Pablo II sobre la música sacra (ver servicio 171/03).