Las descargas de pago se expanden y las ilícitas se reducen

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Duración lectura: 2m. 44s.

Hasta que apareció Napster, las casas discográficas controlaban el negocio de la música. Ahora la industria tiene que adaptarse a un escenario en que adquirir una canción ya no es lo mismo que comprar un disco. Lo hace combinando el palo y la zanahoria. Por una parte, persigue en los tribunales las descargas gratuitas de música. Por otra, estimula la descarga legal, que se expande a buen ritmo y se acerca a la madurez.

Las ventas de música grabada han bajado de 40.000 millones de dólares en 1999 a 32.000 millones en 2003, según la Federación Internacional de la Industria Fonográfica (IFPI), que echa la culpa a las descargas ilícitas. Contra los piratas las discográficas han decidido actuar por vía judicial. Solo en Estados Unidos han presentado tres mil querellas. Y han anunciado otras 230 más en Dinamarca, Alemania, Italia y Canadá. Dentro de poco emprenderán la batalla también en Gran Bretaña, Francia, Suecia y Japón, el segundo consumidor mundial de música después de Estados Unidos.

La estrategia parece que da resultados. El tráfico ilegal de música en las redes P2P está perdiendo fuerza. En mayo de este año había unos 700 millones de grabaciones disponibles para intercambio, un 30% menos que el mismo mes del año anterior.

En cuanto a la zanahoria, el mercado de descargas de pago ha conocido una importante expansión merced al éxito de iTunes, lanzado por Apple hace año y medio en Estados Unidos y que en tan breve plazo se ha hecho con el 70% del mercado. La web de iTunes ofrece un catálogo de unas 700.000 canciones, al precio de 0,99 dólares cada una, que se pueden grabar en un CD o convertirlas al formato iPod para escucharlas en el reproductor portátil del mismo nombre, fabricado por Apple. Hasta ahora, iTunes ha vendido más de 90 millones de canciones.

El negocio de la música reporta a Apple más dinero que la venta de ordenadores. Pero la gallina de los huevos de oro no es la música misma, que deja poco margen comercial, sino el reproductor iPod, del que se han vendido cerca de tres millones de unidades (precio: de 350 a 550 euros, según la capacidad de almacenamiento). Gracias a iPod, Apple ha triplicado sus beneficios en el primer trimestre de este año, con respecto al mismo periodo de 2003.

Animada por el éxito, en junio Apple ha abierto tiendas on line en Gran Bretaña, Francia y Alemania. Pero sus posibilidades no parecen tan claras en Europa, donde ya hay otros actores bien establecidos. Uno es Microsoft, cuyo programa Windows Media, para reproducir sonido e imágenes, está en posición dominante. Otro es OD2, la compañía que suministra la mayoría de las grabaciones a los sitios europeos de venta por Internet. Resulta que el formato de Windows Media es usado por OD2 y las tiendas virtuales del continente, y es compatible con más de 70 reproductores portátiles disponibles en el mercado, pero no con iPod. OD2 ha anunciado que negociará la compatibilidad de su sistema de distribución con el formato de Apple, pero el proceso tardará no menos de un año.