Aveces se dice que "la ética laica" es la única válida para todos los ciudadanos de una sociedad pluralista, mientras que cualquier moral religiosa sirve solo para quienes profesan la correspondiente fe. Norberto Bobbio señala (El Mundo, Madrid, 17-XI-99):
En Alemania, responsables de Asuntos Sociales provenientes de varios frentes políticos han expresado su deseo de equiparar legalmente las parejas homosexuales al matrimonio. Konrad Adam explica en el Frankfurter Allgemeine Zeitung (4-XI-99) por qué una ley de ese tipo carece de fundamento.
Con motivo de las manifestaciones contra la "Ronda del Milenio", en Seattle, Pranay Gupte, director de Earth Times, se pregunta en Newsweek (6-XII-99) si las ONG no se están desvirtuando por alejarse de sus bases y llamar la atención.
Charles Wolf Jr., de la Hoover Institution, comenta una encuesta que señala grandes semejanzas entre los "valores asiáticos" y los occidentales (International Herald Tribune, 10-XI-99).
Una consecuencia de considerar "autónomos" a los niños es exigirles responsabilidades penales de modo semejante a los adultos, tendencia en boga en Gran Bretaña y en Estados Unidos. En estos casos no influye la Convención de los Derechos del Niño, sino más bien el ambiente político y popular con respecto a la delincuencia juvenil, así como algunas peculiaridades de los sistemas jurídicos de ambos países. Pero la dureza que últimamente se emplea allí contra los menores acusados de delitos es una muestra de lo que supone que el Derecho penal para los niños sea más sancionador que protector.
Hoy en día se publican gran cantidad de datos, con los que se pretende retratar la realidad. Pero, a veces, los números esconden trampas. Por ejemplo, ¿cuántos pobres hay en Estados Unidos? Depende de dónde se ponga el límite de ingresos. Teniendo en cuenta la elevación del nivel de vida, la Oficina del Censo proyecta subirlo de 16.600 a 19.500 dólares anuales (para una familia de cuatro miembros). Entonces, de la noche a la mañana habría doce millones de pobres más. Michael Cox, economista de la Reserva Federal, y Richard Alm, periodista, comentan a este propósito (The Wall Street Journal, 10-XI-99):