Milán: ayudas para evitar el aborto por motivos económicos

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Duración lectura: 1m. 48s.

A partir del próximo enero, la alcaldía de Milán asignará una ayuda de un millón de liras al mes (516 euros) a las mujeres embarazadas que, encontrándose en dificultades económicas, deseen tener su hijo en vez de abortar. Las beneficiarias podrán recibir la ayuda durante tres años.

El consejo municipal ha aprobado un presupuesto de 1.200 millones de liras para financiar esta iniciativa, a la que pueden acogerse las mujeres que residan en Milán desde hace al menos un año y tengan una renta inferior a 36 millones de liras al año (algo menos de 18.600 euros). Pueden ser casadas o solteras, italianas o extranjeras.

No se trata de contrarrestar la caída de la natalidad, sino de garantizar que ninguna mujer se vea constreñida a renunciar a su hijo por motivos económicos. “Nuestro objetivo es proteger la maternidad de las personas con pocos recursos y evitar el aborto por motivos económicos”, ha declarado Girolamo Sirchia, responsable de los asuntos sociales del municipio.

Los psicólogos de los consultores y hospitales a los que se dirijan las mujeres con intención de abortar deberán comprobar los motivos que las impulsan a hacerlo y el efectivo estado de necesidad de la embarazada. Cuando los motivos sean de tipo económico, le informarán de las posibilidades de obtener la ayuda. Si la interesada desea continuar su embarazo, a partir del nacimiento del hijo el ayuntamiento le pasará la cantidad mensual fijada. En 1998 en Milán hubo 17 abortos por cada mil mujeres, mientras que la media nacional es el 9 por mil.

La medida nació de una enmienda de un concejal del Partido Popular a un proyecto sobre tutela de las mujeres maltratadas. El ayuntamiento, controlado por una coalición de centro-derecha, acabó haciendo suya la propuesta. La ayuda ha sido criticada por partidarios del aborto, que acusan al ayuntamiento de “comprar a las mujeres para que tengan el hijo”. Pero los partidarios de la medida afirman que no se obliga a la madre a hacer lo que no quiere, sino que se le facilitan los medios económicos que realmente le permitan elegir.