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Sinsajo 2 cierra una tetralogía de películas de magníficos resultados en taquilla, adaptación a su vez de una trilogía de bestsellers. Esto de la tetralogías y trilogías no es un trabalenguas. Simplemente quiero explicar por qué no acaba de funcionar una saga que he defendido bastante, por añadir un plus de narrativa e historia al cine adolescente, por apuntar temas de calado desde el punto de vista de la sociología o la comunicación, por construir un personaje femenino épico, poliédrico y creíble y por contar una historia de amor que no da grima. Defendí especialmente el tercer capítulo, Sinsajo (parte 1), que me pareció una interesantísima crítica a la sociedad del espectáculo.

Quedaba solamente el remate final, que ha resultado ser casi un epílogo de Sinsajo (parte 1) porque, como se ha empezado a hacer costumbre, las trilogías literarias se convierten en la pantalla grande en tetralogías para alargar la vida a las sagas y los euros a las productoras.

A Sinsajo 2 este alargamiento le sienta mal. Pues lo que le tocaba contar es bastante simple: cómo termina la lucha entre el Capitolio y los distritos. Y al final, en una guerra, la lucha se termina en una batalla. Y los prolegómenos de esta batalla se habían contado en la primera parte. En ningún momento puede despegarse Sinsajo 2 de la sensación de ser una coda final, un innecesario alargamiento… de dos horas y media. Las subtramas son paupérrimas, la evolución de los personajes bastante previsible, el ritmo es irregular –con algunos tramos francamente tediosos– y los puntos de giro prácticamente inexistentes.

El conjunto se salva por un final aceptable –y ahí sí con alguna sorpresa para quien no conozca la historia–, un llamativo diseño de producción (como el de toda la saga), una apropiadísima banda sonora y un elenco de buenos actores. Pero todo esto, parafraseando a Monterroso, ya estaba allí.

En definitiva, un final solo correcto de una saga notable. O dicho de otra manera, una cuarta película que le vendrá muy bien a la taquilla pero que aporta muy poco al cine.

Ana Sánchez de la Nieta
@AnaSanchezNieta

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