La película, interpretada por Jason Statham, contiene los elementos típicos de un “thriller” de acción: escenarios aislados, ajustes de cuentas, persecuciones y una tensión constante.
Espectáculo visual imponente y técnicamente brillante que, lastrado por una duración excesiva y un guion endeble, deja una sensación de escasa profundidad narrativa.
La saga jurásica recupera su mejor versión con una aventura llena de acción, guiños nostálgicos y un claro mensaje contra la falta de ética en la ciencia.