Un acercamiento a las consecuencias de la demencia senil en el enfermo y su entorno, con magistrales interpretaciones de Anthony Hopkins y Olivia Colman.
Al ritmo y a la acción acostumbradas de la saga, esta tercera entrega añade un giro a la comedia disparatada, sin renunciar a las reflexiones shakesperianas.
Pese al excelente reparto, esta nueva adaptación de la novela sobre un político corrupto en la Luisiana de los años treinta no logra despertar emociones.