Gran trabajo de Pixar, el mejor hasta ahora en la técnica de animación, que se ha llevado el Oscar, aunque el guion no es tan redondo como los de las obras maestras de esta productora.
Con toneladas de nostalgia y reiterativas bromas sexuales, la película pinta a los numerosos miembros de un clan familiar post-generación del 68, y traba bien las anécdotas que configuran la historia.
Pequeña coproducción hispano-francesa que retrata la vida de emigrantes españolas que trabajan como empleadas domésticas en el París de los años sesenta.