No son pocas las revistas e instituciones que ofrecen información sobre literatura infantil y juvenil (LIJ). Como es lógico, las que se ciñen más a lo inmediato se ven urgidas a dar cuenta de las novedades e inevitablemente arrastradas por la moda del momento y el empuje publicitario y comercial de quienes tienen más medios. Lo negativo es que, a veces, la información que se da es un tanto acrítica y olvida que a los lectores niños y jóvenes no hay que darles lo local o lo de ahora sino lo mejor, sea de quien sea y venga de donde venga. Lo positivo es que, con todo, hay disponible información más que suficiente para quien desee orientarse bien.
Se acercaba a los pensadores de toda época con sincera apertura; tomaba de cada uno lo que encontraba de verdadero, sin reparos para reconocer méritos ajenos ni perdonar la crítica de lo que consideraba falso.
En el centenario de su nacimiento, Raymond Aron (1905-1983) es recordado como un pensador que no temió ir a contra corriente, cuando muchos veían en el marxismo la filosofía insuperable de la época.