Un grupo criminal en la Argentina de los años ochenta es mostrado con toda su crueldad, pero no se ven sus motivaciones ni cómo llegaron a semejante degradación moral.
Esta crónica de un escándalo periodístico da voz a los dos bandos y destaca el valor de la profesionalidad, el espíritu de servicio público y el amor a la verdad.
En la persona de un hombre forzado a huir, con su familia, de la guerra de Corea, el director dedica un homenaje a tantos padres anónimos que gastan la vida por los suyos.