Otros estrenos (9 octubre 2015)

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Breves notas sobre algunas películas que se estrenan el 9 de octubre.

Golpe de Estado
No Escape

Director: John Erick Dowdle

Guion: John Erick Dowdle, Drew Dowdle.
Intérpretes: Lake Bell, Owen Wilson, Pierce Brosnan, Sterling Jerins, Spencer Garrett, Karen Gemma Dodgson, Claire Geare.
103 min.
Jóvenes-adultos. (V)

Jack (Owen Wilson) y su familia –esposa y dos hijas pequeñas– se trasladan a un país asiático por motivos de trabajo. La noche de su llegada, al poco de instalarse en el hotel, se produce un golpe de Estado. El caos y la violencia se enseñorean por las calles, y los extranjeros son el primer objetivo de los violentos, que proceden a un metódico exterminio.

Thriller correctísimo, de corte clásico, del guionista y director John Erick Dowdle, curtido en el cine de terror; de hecho, la acción está planteada como en una película de ese género: una familia atrapada y sin posibilidad de escapar; no conocen el idioma, están marcados, todo el mundo es hostil. Y sin embargo, la trama es verosímil: un régimen corrupto y vendido a Occidente, y la reacción popular contra uno y otro. Destacan Owen Wilson y Lake Bell, en el papel de matrimonio normal en circunstancias especiales, quienes –en pleno frenesí– nunca olvidan que lo primero es la vida de sus hijos. Fernando Gil-Delgado.

El club

Director: Pablo Larraín

Guion: Guillermo Calderón y Daniel Villalobos.
Intérpretes: Roberto Farias, Antonia Zegers, Alfredo Castro, Alejandro, Alejandro Sieveking, Jaime Vadell, Marcelo Alonso.
98 min.
Adultos. (VXD)

En una apartada casa de retiro de un perdido pueblo costero de Chile viven cuatro sacerdotes mayores, cuidados y vigilados por una siniestra monja más joven. Allí les han confinado sus respectivos obispos para que recen y hagan penitencia por sus graves pecados pasados: abuso de menores, colaboración con adopciones ilegales, complicidades con la sangrienta represión durante la dictadura militar… La aparente tranquilidad de este grupo singular se rompe trágicamente con la incorporación de un nuevo sacerdote, con el acoso al que les somete una de sus víctimas y con la llegada un joven cura visitador, que debe comprobar si están realmente arrepentidos.

En este su cuarto largometraje —Gran Premio del Jurado en el Festival de Berlín 2015—, el cineasta chileno Pablo Larraín abandona la atractiva ponderación de su anterior película, la notable No, y retorna a las tenebrosas oscuridades de Tony Manero y Post mortem, esta vez con la Iglesia católica como objetivo de sus morteros. Larraín demuestra una rigurosa dirección de actores y una vigorosa personalidad visual. Pero es tan sórdido el guion y tan truculentas las tramas y subtramas, que pierde en veracidad y gana en desmesura su alegato, tan furibundo que no encuentra en el catolicismo ningún atisbo de humanidad. Una visión demasiado parcial y deformada como para que los títeres de su guiñol se conviertan en auténticos personajes de carne y hueso. Jerónimo José Martín.

Yo, él y Raquel
Me and Earl and the Dying Girl

Director: Alfonso Gómez-Rejón

Guion: Jesse Andrews.
Intérpretes: Thomas Mann, Olivia Cooke, RJ Cyler, Nick Offerman, Connie Britton, Molly Shannon.
105 min.
Jóvenes. (SD)

Basada en un best-seller homónimo y adaptada por el propio novelista Jesse Andrews, Yo, él y Raquel se adentra en el drama de una chica de 16 años enferma de leucemia. Sus compañeros de instituto, golpeados por este suceso, hacen lo que pueden para acompañarla.

Hemos visto muchas películas de adolescentes enfermos. Yo, él y Raquel no es la mejor pero está por encima de la media. Hay mucha verdad en el guion, que refleja con acierto cómo reaccionan un grupo de adolescentes ante una situación que les viene muy grande. A veces, de forma curiosa: mezclando el humor negro, la superficialidad y la desinhibición (en ese sentido, aunque resulten molestos los frecuentes comentarios soeces, se entienden en un contexto de ansiedad de los chicos) con detalles de madurez y generosidad, pues el contacto con el sufrimiento les hace crecer y salir de sí mismos. Todo esto, contado desde la perspectiva de un adolescente y no de un adulto, y con un trío protagonista que rebosa naturalidad. Ana Sánchez de la Nieta.

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