Con la erosión de la familia, muchas personas han perdido sus señas de identidad y buscan un sustitutivo en grupos basados en determinados rasgos, explica Mary Eberstadt en su libro “Gritos primigenios”.
Lo que prometía ser un tiempo de descanso se transforma en un peregrinaje repleto de situaciones esperpénticas, con las que ha de lidiar una joven para sobrevivir.
Una corriente de pensamiento moral, social y político que ve en la vulnerabilidad de las personas y la solicitud por ellas un aspecto esencial de la vida individual y colectiva.