Mulán

Mulán

TÍTULO ORIGINAL Mulan

PRODUCCIÓN EE.UU. - 2020

DURACIÓN 120 min.

PÚBLICOTodos los públicos

PLATAFORMAS

ESTRENO04/09/2020

DIRECTORES

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A la compañía del ratón le está gustando mucho lo de revisitar sus clásicos. Por un lado están los pura y simplemente remakes en “imagen real”, como El Rey León o La Bella y la Bestia; y, por otro, los que se reinventan. En este grupo, estarían, por ejemplo, Dumbo o Christopher Robin. Y Mulán.

Disney vuelve a escribir la historia de la chica guerrera, dejando de lado el musical y convirtiéndola en una película mucho más adulta, con tintes de epopeya, con secuencias que recuerdan la saga El Señor de los Anillos, de Peter Jackson. Un reto del que Disney sale airoso. La pena es que no podamos disfrutarla en la gran pantalla.

Desde niña, Mulán posee un don especial. Ágil y activa, podría moverse en un campo de batalla mejor que cualquier soldado. Pero las tradiciones dicen que el único porvenir de las chicas es casarse con quien designen y honrar así a la familia. No obstante, las cosas cambian cuando, ante los ataques de los malvados rouranos al imperio, el Emperador manda a todas las familias aportar un hijo varón capaz de luchar. Lisiado y mayor, el padre de Mulán solo tiene dos hijas, y decide prestarse él mismo. Pero su hija se lo impide, llevándose sus armas, espada, casco y armadura, a escondidas. Así, disfrazada de hombre, se alista y ocupa su lugar.

Son muchas las manos que han trabajado en este enésimo “clásico” en imagen real. Además de la directora neozelandesa Niki Caro, cuatro guionistas dan un nuevo color al Mulán animado. Cambiando algunos nombres, obviando parte de la muy presente magia de la original, eliminando las canciones, etc., la hacen más real. Más real, pero también un poco más farragosa, lenta, sobre todo en la parte de la formación de Mulán.

Más allá del guion, las escenas de acción están bien conseguidas –algunas recuerdan el Hero de Zhang Yimou– y, en ellas, la desconocida Liu Yifei, que interpreta a Mulán, se mueve como pez en el agua. No obstante, excepto la protagonista, los personajes apenas están esbozados y son bastante planos.

Al final, Mulán es una película que se deja ver, entretenida, visualmente casi perfecta y una historia muy positiva, cien por cien disneyana. Pero podría haber sido mucho más.

Jaume Figa Vaello
@jaumefv

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