En Nueva York se cometen la mitad de delitos que hace tres años y el número de homicidios es el más bajo de los últimos treinta años. ¿A qué se debe el cambio? Un reportaje de Fred Kaplan en The Globe and Mail (1-II-97), cuyas ideas sintetizamos, muestra cómo se aplicó la teoría de las "ventanas rotas" para combatir la delincuencia neoyorquina: poniendo remedio a los problemas cuando todavía son pequeños.