Adquirir la nacionalidad del país de acogida parece el grado más alto de integración del inmigrante, si bien una cosa es el cambio de pasaporte y otra la incorporación a una cultura. En Europa el número de naturalizaciones anuales en los 19 países que forman el Espacio Económico Europeo más Suiza se estima en 611.000 según datos de Eurostat correspondientes a 2000, el doble que en 1990. Si se agregan los datos correspondientes a los 8 países candidatos a la entrada en la UE, el número de nacionalizaciones sube a 645.000.
En un artículo publicado en el International Herald Tribune (24 diciembre 2003), el periodista Thomas Fuller retrata a la juventud polaca actual, que aportará algo distinto a la Unión Europea cuando su país ingrese, en mayo próximo.