Hace poco más de una década, se inventó la expresión "mommy tracking" para designar una carrera profesional diseñada a medida de las madres. Desde entonces, se han multiplicado las iniciativas favorables a la conciliación entre maternidad y trabajo, pero aún sigue vigente el estigma de que las madres que se acogen a tales fórmulas no están comprometidas con su trabajo. El diario canadiense "National Post" (19, 20 y 21 de septiembre de 2005) ha dedicado una serie de artículos a este tema.
Uganda es un caso raro de éxito en la lucha contra el sida en África. La tasa de infección por el VIH de las personas de 15 a 49 años ha pasado del 30% a principios de los años noventa al 5% el pasado año. En comparación, en Sudáfrica, un país más avanzado, están infectadas el 21,5%. Hay motivos, pues, para mirar a Uganda un país de 27 millones de habitantes, el 43% católicos y tratar de copiar esa estrategia que tanto éxito ha tenido. Pues no. A juzgar por la prensa internacional, la situación de Uganda "preocupa". Hasta ha merecido un editorial del "New York Times" (5-09-2005). No, no es que haya aumentado la tasa de infección. Lo que preocupa es que se utilizan menos condones y se acusa al gobierno ugandés de no promoverlos.
La prensa ha prestado mucha atención a la Jornada Mundial de la Juventud celebrada en Colonia. Seleccionamos algunos comentarios aparecidos en periódicos europeos.
El empresario cingalés Merril J. Fernando es dueño de Dilmah, segunda comercializadora del té más fino del mundo. A finales de 2004 fue premiado por "The Medinge Group with a Conscience", entidad internacional que recompensa a aquellas empresas que destacan por su adhesión a valores éticos en sus relaciones internas y con la sociedad. En una entrevista para "Hacer Familia" (Santiago de Chile, julio 2005), Merril presenta la filosofía empresarial en la que se basa su negocio.