China, necesitada de materias primas, muestra gran interés por Africa. Los líderes africanos se preguntan si esta presencia china será una reedición del colonialismo o una fuerza para el despegue del continente.
Sobre Benedicto XVI cayeron acusaciones de intolerancia por decir que para un católico hay "valores innegociables". El mismo principio aplica el gobierno de Noruega al decidir en qué invierte los ingresos procedentes del petróleo.