“Turismo médico” en busca de precios más bajos

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En los países ricos, volar es cada vez más barato y la medicina, cada vez más cara. Estas dos circunstancias, unidas a que a menudo las listas de espera en los hospitales son demasiado largas, han provocado que el “turismo médico” -viajar a otro país donde la medicina es más barata- vaya en aumento.

En Norteamérica y Europa, el gasto público en sanidad no va al ritmo de la creciente demanda que provoca el envejecimiento de la población. Como consecuencia, las listas de espera se alargan, y evitarlas acudiendo a la sanidad privada es demasiado caro para la mayoría de los bolsillos. Algunos países asiáticos, como Tailandia, Singapur o India, con excelentes hospitales privados, han visto la oportunidad de negocio de tratar a extranjeros. Les ofrecen buenas instalaciones, tratamientos o intervenciones rápidas y a un precio mucho más bajo que en los países de origen.

Según Josef Woodman, autor de una guía de “turismo médico” titulada “Patients Beyond Borders”, el año pasado 150.000 estadounidenses viajaron al extranjero para someterse a algún tipo de tratamiento. Se estima que este año se doblarán las cifras. Los países receptores dan la réplica a la demanda: Pacific Healthcare -un holding de hospitales con centros en Singapur, Hong Kong, India y China- ha anunciado que abrirá siete nuevos hospitales en diferentes puntos de Asia; y la cadena tailandesa de hospitales Bumrungrad, que trató a 430.000 pacientes extranjero el año pasado, ha ampliado sus instalaciones y ha abierto delegaciones en Filipinas y Dubai (“The Economist”, 10-03-2007).

Por el momento, la mayoría de los pacientes corren con todos los gastos. Pero algunos hospitales asiáticos están llegando a acuerdos con aseguradoras y grandes empresas norteamericanas. BlueCross BlueShield, una de los aseguradoras médicas más grandes de Estados Unidos, ofrece descuentos a sus socios en los hospitales Bumrungrad para someterse a intervenciones quirúrgicas que no cubren sus pólizas.

Otro señuelo que utilizan los hospitales asiáticos es conseguir la acreditación de la Joint Commission International, que es el brazo internacional del organismo que acredita a los hospitales estadounidenses. Diez hospitales de Tailandia y Singapur ya la tienen. Los extranjeros acuden con mucha más confianza a los hospitales acreditados.

En cuanto a los precios, hay numerosas empresas -muchas en Inglaterra, que es uno de los países donde la sanidad es más cara- que ofrecen “paquetes de turismo médico” por Internet, sobre todo para operaciones estéticas e intervenciones dentales. Estas empresas ofrecen garantías sobre los tratamientos y los médicos extranjeros, publican las experiencias de otros “turistas”, ponen en contacto a los pacientes con los médicos para ajustar el presupuesto, buscan alojamiento, etc.

Las tablas comparativas de precios explican el aumento del “turismo médico”: una rinoplastia en Inglaterra cuesta entre 4.500 y 6.000 euros pero en Polonia, unos 1.100 euros; un implante dental en Inglaterra cuesta 2.800 euros pero en Hungría, 1.200 euros; y una prótesis de cadera (8.000 euros en Inglaterra) puede ser un 69% más barata en Bulgaria, un 60% en Malasia o un 49% en India, incluidos viaje, siete días de estancia en hotel y seguimiento médico.

ACEPRENSA

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