A fin de evitar que el desempleo juvenil en una época de crisis deje cicatrices, algunos países han diseñado políticas activas para estimular el paso de la escuela al trabajo.
Los jóvenes de hoy tienen unos valores y unas preocupaciones que no siempre coinciden con las de épocas pasadas. Hay que empezar por proponerles virtudes que puedan resultarles más atractivas.
La acostumbrada insatisfacción de la juventud suele ir unida a la rebeldía. Pero el estudio de la Fundación SM sobre los jóvenes españoles de hoy los retrata como pesimistas, apáticos y desconfiados, al menos en sus opiniones.
Un estudio norteamericano relaciona el uso excesivo de algunas de las formas de comunicación más propias de los jóvenes (SMS, redes sociales) con conductas de riesgo.
En la preparación de la próxima Jornada Mundial de la Juventud (Madrid, agosto de 2011), entran en juego todas las nuevas tecnologías, tanto para la comunicación con los jóvenes como para la promoción de la JMJ por todo el mundo.
La situación de Tailandia muestra cómo el empuje de un país resulta afectado por el consumo de drogas, la violencia juvenil y el comercio del sexo. Así lo reflejan dos reportajes publicados en International Herald Tribune.
Los jóvenes tardan cada vez más en asumir los compromisos que implica entrar en la edad adulta. Algunos sociólogos detectan aquí la aparición de una nueva etapa vital: la de los adultos emergentes.
En un mensaje en el que invita a los jóvenes a participar en la Jornada Mundial de la Juventud 2011, Benedicto XVI recuerda que la madurez personal se basa en la relación con Cristo, sostenida por la fe de la Iglesia.
Estudios recientes realizados en Estados Unidos analizan el fenómeno de los jóvenes que retrasan las decisiones vitales para evitar las responsabilidades de los adultos.
El cardenal Stanislaw Rylko pronunció el pasado 22 de abril un discurso en la Conferencia Episcopal Española, como preparación para la próxima Jornada Mundial de la Juventud que tendrá lugar en Madrid en agosto de 2011.
Una encuesta a los norteamericanos de la “generación del Milenio” muestra que sus mayores aspiraciones son ser buenos padres y tener un matrimonio feliz.