Según un estudio llevado a cabo en ocho países por la organización británica Arise (Asociación para los Estudios en la Ciencia del Placer), muchas personas se sienten culpables después de hacer cosas como fumar, comer dulces, beber alcohol... Arise concluye que el remordimiento por dedicarse a ciertas diversiones o actividades placenteras es perjudicial para la salud. Minette Marrin comenta en The Sunday Telegraph (10-XI-96):
André Pichot, investigador en historia de las ciencias, señala en Le Monde (4-X-96) que la tendencia a buscar una explicación genética del comportamiento humano puede alentar el racismo.
André Comte-Sponville ha conseguido que su libro Petit traité de grandes vertus (PUF) (Pequeño tratado de grandes virtudes) sea durante más de un año uno de los más vendidos en Francia. Este filósofo, profesor de la Universidad de París-I, sostiene una postura ética a partir de valores judeocristianos que desliga de referencias trascendentes. Seleccionamos parte de sus declaraciones a Le Figaro (París, 21-III-96).
Más allá del orden público y de las leyes está la conciencia moral, y es preciso educarla, afirma el cardenal Jean-Marie Lustiger en unas declaraciones a Bernard Lecomte para L'Express (23-XI-95).
Joël-Benoît D'Onorio, director del departamento de Ciencias jurídicas y sociales de la Universidad de Aix-en-Provence, comenta, en L'Express (1-VI-95), una de las tesis de la encíclica Evangelium Vitae: que la ley humana no puede anular la ley moral universal.
En un reportaje del semanario Newsweek (6-II-95), Jonathan Alter y Pat Ningert escriben que la sociedad norteamericana saldría ganando si la gente recuperara la capacidad personal de avergonzarse. Seleccionamos los últimos párrafos.
El filósofo José Antonio Marina propone un pacto ético social como alternativa a la tentación de la vía rápida del Talión a la hora de intentar enfrentarse a problemas como el terrorismo (ABC, Madrid, 6-I-95).