Pese a lo que dice el lema “Ocupa Wall Street”, la desigualdad de ingresos en Estados Unidos se debe principalmente a la élite de la élite. En su mayoría, los del 1% no son tan ricos como parece indicar su renta media.
Con su libro Coming Apart, Charles Murray se ha convertido en el punto de referencia de la polémica sobre la desigualdad en EE.UU., que según él es cultural antes que económica.
Bajo el lema “Ocupa Wall Street”, grupos de manifestantes han protestado en Nueva York y otras ciudades de EE.UU. La frustración ante la crisis y una tasa de desempleo del 9% se ve agudizada por la desigualdad, reflejada en un reciente estudio de la Oficina del Censo.
En los jóvenes estadounidenses que estaban entonces en la universidad, el 11-S dejó una huella que podría convertirlos en una generación más altruista y comprometida en política.
Henry Kissinger ha publicado un voluminoso libro, On China, en el que reflexiona sobre la historia reciente de este inmenso país, evoca sus encuentros con sus dirigentes y expone sus puntos de vista sobre el presente y el futuro de las relaciones con la potencia asiática.
Los datos del censo 2010 de Estados Unidos muestran una población en crecimiento, cada vez más diversificada étnicamente y con una juventud en la que predominan las minorías.
Una nueva diplomacia cultural, centrada en la responsabilidad ética, la humildad y la comprensión hacia otras culturas, podría invertir la imagen que los países no occidentales tienen de EEUU.
Las recientes elecciones de EE.UU. han supuesto el avance de candidatas republicanas, mientras Sarah Palin invoca a las “mamás oso” para dar la vuelta al gobierno.
Varios tribunales federales de Estados Unidos han dictado sentencias contradictorias en torno a cuestiones polémicas (homosexuales en el ejército, células madre embrionarias, matrimonio gay...) ¿Cuál prevalece?
Tras la batalla de la reforma sanitaria, la regulación de la inmigración se presenta como el otro gran asunto polémico en la política de EE.UU., con la vista puesta en las elecciones legislativas de noviembre.
Gracias a un acuerdo para prohibir la financiación pública de abortos, se aprobó la nueva ley, que cuenta con el rechazo mayoritario del público. Explicamos cómo han quedado los principales puntos de la reforma.
El proyecto estrella del presidente Obama, la reforma de la sanidad, ha sido aprobada por el Congreso tras una acuerdo con la Casa Blanca para salvar el escollo del aborto. Es una ley de tortuosa gestación parlamentaria y alumbrada con fórceps, y sin el favor de la opinión pública.
El movimiento responde al descontento de muchos, galvanizado por la crisis económica, y ha contribuido a que los republicanos ganen el escaño de Massachusetts.
Barack Obama quiere dar cobertura sanitaria universal en su país, que gasta más que ninguno en medicina pero tiene 46 millones de personas sin seguro. ¿Cómo lograrlo sin incurrir en unos costos insoportables o crear un gran sistema público a la europea?