Varios artículos intentan tomar el pulso del electorado de Estados Unidos ante los comicios del año próximo. El primero sostiene que la generación del 68, representada por Hillary Clinton, empieza a estar anticuada, pero aún tardará en perder su influencia.
La polémica en torno al nombramiento de Samuel Alito para el Tribunal Supremo refleja la polarización en el debate del aborto, que no se da por zanjado.
Algunos comentarios sobre las recientes elecciones americanas insisten en que los resultados reflejan una nación tremendamente dividida (ver servicio 142/04). Niall Ferguson, profesor de historia en la Universidad de Harvard, extranjero que vive en EE.UU., advierte que lo sucedido no es nada inquietante ("Los Angeles Times", 3 noviembre 2004).