Gran Bretaña ha empezado su periodo de presidencia del G-8 con una propuesta ambiciosa para ayudar a resolver los problemas de los países africanos (ver servicio 12/05). El ministro de Hacienda inglés, Gordon Brown, ha elaborado un plan de actuación que prevé, entre otras medidas, la anulación de 80.000 millones de dólares de deuda de los países pobres ante las instituciones internacionales (FMI, Banco Mundial y Banco Africano de Desarrollo).