Quienes alaban o atacan el premio concedido por la Academia sueca a Doris Lessing porque su obra se haya considerado feminista, ignoran que ella abomina de etiquetas y corrección política.
Alemania, la guerra mundial, el nazismo, una niña aficionada a la lectura: ingredientes de una novela originalmente pensada para jóvenes, que se ha ganado al público adulto.