Después del sorprendente e inesperado éxito de “La Lego Película”, Emmet y sus amigos de Bricksburg vuelven en una nueva historia que sigue la línea de la anterior, aunque flaquea un poco.
La película favorita para los Oscar, en torno al amor entre una mujer y una criatura acuática, mezcla momentos emotivos y otros de brutal sadismo en un cuento con clara moraleja.
El octavo episodio de la saga lleva el aliento de la trilogía original, con una certera realización y unas interpretaciones que destacan la hondura de los personajes.
Al ritmo y a la acción acostumbradas de la saga, esta tercera entrega añade un giro a la comedia disparatada, sin renunciar a las reflexiones shakesperianas.
La mejor película de superhéroes en bastante tiempo presenta a una protagonista que se mueve con resortes muy femeninos y sin complejo, ni de inferioridad ni de superioridad, respecto a los hombres.
La quinta película, sin llegar al nivel de la primera, supera con mucho los últimos piratas que habíamos visto y deja claro que hay historia para rato.
Disney vuelve sobre el famoso cuento clásico con actores y efectos especiales. El resultado es notable, pero no alcanza la altura de su excelente versión animada de 1992.