La autora recurre a las técnicas del folletín melodramático más decimonónico para mantener la intriga y el interés de una novela realista en su factura con algunas gotas de lirismo.
La crisis económica no ha frenado la venta de libros para niños y jóvenes, que suponen ya un 10% del sector editorial en España, como muestra un reciente informe. Vampiros y otros seres fantásticos tienen mucho que ver con esto.
Este libro, publicado veinte años después de la muerte del autor austriaco, reúne sus observaciones, irónicas y con sentido del humor, sobre los premios literarios que fue recibiendo a lo largo de su carrera.
Un nuevo relato sobre los gulags soviéticos en el que se resalta la humanidad de las víctimas, que buscaban el sentido de sus vidas en medio del sufrimiento, la desesperación y la ignominia.
En esta novela se aprecia una cansina insistencia en temas y personajes propios de la narrativa de Landero. Las anécdotas son tan exageradas y los personajes tan disparatados, que la historia suena inverosímil.
A partir de la sabiduría clásica, el sentido común y una visión cristiana de la vida se pueden obtener recetas interesantes para ser más felices y repartir felicidad entre los demás.
Eduardo Mendoza ha reunido tres relatos breves que vuelven a explotar esa vena disparatada y humorística que está muy presente en su trayectoria literaria.
Belén Gopegui aborda cuestiones contemporáneas con las que pretende lanzar un dardo a las conciencias de los lectores actuales. La obsesión por transmitir un mensaje ideológico determinado vuelve a ahogar sus valores literarios.
Se cumplen 70 años de la publicación de una de las novelas más famosas de la reina del crimen, de la que se han vendido diez millones de ejemplares, existen nueve versiones cinematográficas, infinidad de versiones teatrales y hasta un videojuego.
Este libro reproduce las entradas del blog del autor durante seis meses, desde septiembre de 2008 hasta marzo de 2009. Saramago habla mucho de política, de sus ideales comunistas, de la crisis económica... No faltan sus habituales dardos contra la Iglesia católica. Y como en el resto de sus libros autobiográficos y sus diarios, sorprende su desbordante narcisismo.