En el ámbito universitario, la adopción de modos propios del mercado en la relación de la institución con los estudiantes puede incidir negativamente en la formación de estos.
La Universidad está llamada a ejercer una autoridad moral, ni política ni coactiva, impartiendo una formación que no se limite a competencias técnicas.
Ante el descenso de matriculaciones por la baja natalidad y el menor atractivo del título, varias universidades están virando hacia una oferta de perfil más profesional.
Una estudiante, copresidenta de Harvard Right to Life, apuesta por revitalizar en su centro la diversidad intelectual, recortada por la “cultura de la cancelación”.
El silenciamiento de opiniones políticamente incorrectas en las universidades está empezando a retroceder por la resistencia de feministas críticas con la teoría de género.
La gran mayoría de jóvenes chinos que estudian en el extranjero regresan a casa, impulsados por factores económicos y afectivos, y por su simpatía hacia el régimen. La generación Tiananmen pasó.
La pandemia ha frenado el acceso a estudios superiores y ha multiplicado los abandonos, pero a la vez ha sido la oportunidad de ampliar el acceso a internet y la educación a distancia.
El multimillonario húngaro-estadounidense, tradicional impulsor global de causas ideológicas, patrocinará una red de centros que promoverá las “sociedades abiertas”.