Regresa Richard Ford a su personaje favorito, Frank Bascombe, que vuelve a mostrar en estas cuatro narraciones su irónica y desencantada visión de la vida.
Partiendo de la relación que mantuvo con el cristianismo (se convirtió y luego abandonó la fe), el autor reinterpreta desde su mirada escéptica el nacimiento de la Iglesia.
Martin Amis ambienta su novela en un campo de exterminio nazi, pero no escribe sobre las víctimas, sino sobre las relaciones, amores y celos de los verdugos.
Una magistrada británica, especializada en asuntos de familia, se ve sumergida en una crisis matrimonial y personal, que luego se extiende a su mundo de certezas racionales.
Houellebecq explota el vacío de la civilización occidental, que en su novela lleva a un musulmán a la presidencia de Francia y a la imposición de los valores islámicos.
Novela que describe la llegada a Estados Unidos de una familia india procedente de Delhi a finales de la década de los setenta. El proceso de aclimatación no está exento de momentos duros.
Lipovetsky y Serroy analizan la transformación estética que conlleva la posmodernidad y la imposición de la mecánica de la moda en amplios sectores de la realidad social.
Original recuento de pequeños y domésticos instantes que reportan al narrador una sensación de felicidad, aunque el hilo conductor, camuflado, es más bien una historia de desamor.
Con esta novela, Ford prosigue la serie protagonizada por Frank Bascombe, personaje con el que quiere mostrar las distintas tonalidades del modo de vida norteamericano.