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La pequeña comunista que no sonreía nunca

EDITORIAL

TÍTULO ORIGINALLa petite communiste qui ne souriait jamais

CIUDAD Y AÑO DE EDICIÓNBarcelona (2015)

Nº PÁGINAS288 págs.

PRECIO PAPEL18,90 €

PRECIO DIGITAL11,99 €

TRADUCCIÓN

GÉNERO

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Una versión de este artículo se publicó en el número impreso 87/15

La francesa Lola Lafón (1972) pasó buena parte de su infancia en Rumanía en los años en que la gimnasta Nadia Comăneci era una figura mundialmente famosa. Este libro, escrito bajo la fórmula de moda que mezcla realidad y ficción, investiga en la biografía de Nadia Comăneci desde sus primeros años de atleta hasta su fuga de Rumanía en 1989, pocas semanas antes de la caída del régimen de Ceaușescu.

No se trata de una biografía al uso. Estamos ante una novela, original en su estructura y planteamiento, en el que la autora se inmiscuye frecuentemente en el relato para contar el proceso de redacción de este libro y su ficticia relación con la protagonista, Nadia Comăneci, la niña que consiguió en 1976, en las Olimpiadas de Montreal, el primer diez en la historia de la gimnasia artística.

El objetivo de Lafón es ofrecer una lectura crítica, distinta, de aquellos sucesos que dieron la vuelta al mundo y que convirtieron a la niña Comăneci en una estrella mundial. Investiga sobre la relación de Nadia con su entrenador, el polémico Béla Károlyi (quien también se exilió en Estados Unidos), artífice de su dedicación a la gimnasia y de sus triunfos. Describe la vida de una niña en la Rumanía comunista. Cuenta sus primeros éxitos y su consagración en Montreal, que cambió su vida y que puso al régimen de Ceaușescu en el primer plano mundial, lo que aprovechó el dictador para sus fines propagandísticos.

Si hasta su histórico triunfo en Montreal todo son buenas noticias, desde entonces vienen los momentos duros. Nadia debe asimilar que ya no es una niña sino una mujer, con los consiguientes cambios físicos que provocaron una crisis en Nadia y sus entrenadores. También cambió su estilo de vida y su residencia: de Oneşti se trasladó a Bucarest.

En 1984 abandonó la gimnasia, aunque todavía su figura seguía despertando mucho interés. En esta novela no se profundiza en este asunto, pero al parecer fue la novia de uno de los hijos de Ceaușescu, nombrado ministro de Deportes para tener un mejor acceso a ella. Como telón de fondo, se muestran detalles de la vida en la Rumanía comunista hasta que en 1989 Nadia decide huir a Hungría y, luego, pedir asilo en Estados Unidos.

Resulta débil el artificio formal de incluir en la novela las conversaciones de la autora con Nadia, momentos en los que el relato pierde interés pues no consiguen ser relevantes. Además, al texto le falta calidad, literaria y estructural, para hacer creíble del todo este singular experimento narrativo.

A pesar de esto, el resultado es convincente pues resulta novedosa la relectura que hace Lola Lafón de la biografía de Nadia, de sus éxitos, de su carácter, de su manera de asimilar todo lo que sucede a su alrededor, que incluye la relación con su cuerpo, la utilización que hizo el régimen comunista de sus triunfos, su papel tras abandonar la gimnasia, etc. Este es, sin duda, el plato fuerte de esta entretenida novela de la escritora Lola Lafón.