Una película de espías clásica, sobre secretos gubernamentales en torno al “affaire” de los rehenes que salió a la luz en la campaña presidencial francesa de 2002.
Comedia que cuenta una historia real de superación: la de un joven alemán, de origen cingalés, que con solo un 5% de visión logra formarse en hostelería y finalmente abrir un restaurante propio.
La quinta película, sin llegar al nivel de la primera, supera con mucho los últimos piratas que habíamos visto y deja claro que hay historia para rato.
Este retrato gélido sobre la corrupción del sistema democrático a manos de los “lobbies” rebate la idealización de la política de algunas series americanas.