Que África logre la autosuficiencia alimentaria dentro de quince años puede parecer una meta muy ambiciosa. En realidad, lo anómalo es que el continente con mayor potencial agrícola no se baste a sí mismo.
El obispo de Maiduguri, la diócesis más castigada por los extremistas, denuncia que el ejército nigeriano está siendo incapaz de frenar a los fundamentalistas islámicos.
Matan al grito de “¡Alá es grande!”. Pero la mayoría de los dirigentes musulmanes aseguran que esta violencia nada tiene que ver con el verdadero islam. Para clarificar la situación, se alzan voces entre los intelectuales musulmanes pidiendo la reforma del islam y una revolución religiosa.
La atención exclusiva a lo que sucede en los extremos de la sociedad puede pasar por alto un fenómeno todavía más tóxico: la mezcla entre una elevada desigualdad y una débil clase media.
La izquierda y la derecha no se ponen de acuerdo sobre las razones que convierten a la desigualdad de ingresos en un lastre social. Los diagnósticos ponen el acento en la lucha contra la pobreza o en el ideal de mayor equidad.