Un prolongado debate en torno al antisemitismo se centra en la actitud de la Iglesia católica, y más específicamente de Pío XII, ante el Holocausto nazi. Unos sostienen que la Iglesia fue de algún modo cómplice del exterminio por no condenar públicamente la política antijudía de Hitler, ni antes ni en el curso de la guerra. Otros replican que no hubo tal silencio, sino que la Iglesia, además de contribuir al salvamento de judíos una vez iniciadas las matanzas, se había pronunciado repetidamente contra el racismo nazi. Martin Rhonheimer, profesor de la Universidad Pontificia de la Santa Cruz (Roma), revisa la cuestión en un trabajo publicado recientemente (1).
"Europa es, actualmente, la parte del mundo más opuesta al cristianismo". Esto es lo que afirma el cardenal Joseph Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, en una entrevista publicada en Italia por el Giornale (26 noviembre 2003) con ocasión de su reciente libro Fede, verità, toleranza (cfr. servicio 102/03).
En su columna en el diario La Stampa (7 diciembre 2003), la cantante Mina se hace eco de la reciente carta de Juan Pablo II sobre la música sacra (ver servicio 171/03).
Aunque católicos y anglicanos mantienen su compromiso de diálogo, la ordenación de un obispo abiertamente homosexual en la Iglesia episcopaliana, la rama del anglicanismo en Estados Unidos (ver servicios 149/03 y 156/03), ha provocado un nuevo aplazamiento de las reuniones ecuménicas y la redacción de un documento conjunto. Así lo anunció a principios de diciembre el Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos, tras el encuentro del pasado 25 de noviembre entre el Card. Walter Kasper y el secretario general del Consejo Consultivo Anglicano, John L. Peterson. El comunicado subraya que "las preocupaciones surgidas a causa de los recientes hechos" han motivado esta nueva dilación. No obstante, el documento aclara que se mantiene el acuerdo de continuar con el diálogo.