El "no" de Francia y Holanda a la Constitución europea se ha intentado explicar de varias maneras: es imposible convertir 25 países en los Estados Unidos de Europa; se teme ceder más poder a Bruselas; hay demasiada irracionalidad antiglobalización. Estas teorías ocultan un problema más profundo, según el comentarista norteamericano Robert J. Samuelson ("The Wall Street Journal", 15 junio 2005).